13 de Febrero de 2018
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Naturaleza para el tratamiento del Alzheimer
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Rafael mira atentamente una extraña especie de flor. "Parece una granada de nuestro huerto urbano", comenta divertido a los demás presentes, que también asentían. Como Rafael, varios mayores también miraban las especies vegetales que, por doquier, alfombraban y trapaban por las paredes del invernadero. Y es que esta visita se enmarcaba dentro de las actividades de ocio terapéutico organizadas por los Terapéutas y Coordinadores de Centro de Día. Visitas a museos, salidas culturales o verbenas y fiestas son algunas de las iniciativas que se promueven cada mes.

 

"Es una manera muy amena de estimular sus recuerdos, evocando sus reminiscencias, y además de terapéutico, disfrutan", destacaba Manuela Díaz Romero, Coordinadora de Dinámicas Socioeducativas y Directora de Centro de Día de Fundación Vianorte-Laguna.

 

 

Beneficios terapéuticos

Además de los beneficios estimulantes y terapéuticos, un estudio de la Escuela Médica de la Universidad de Exer, Inglaterra, publicado en el Journal of the American Medical Directors Association ha demostrado y evidenciado de forma científica que los entornos naturales, como jardines o parques, ayudan  a estimular la memoria en pacientes con enfermedades neurodegenerativas a través del olor de las flores, el color verde de las plantas de un jardín, y el sonido relajante. Este estudio ha evidenciado que “los espacios verdes ayudan a las personas con alzhéimer a relajarse y reducir sus niveles de agitación y ansiedad”.

"A mí me recuerda al sembrado de casa de mis padres", comentaba Ángela, antes de saber que es una planta de la familia de las angiospermas que puede llegar a alcanzar de 5 a 7 metros de altura. "Aunque necesita sol, tolera las heladas ys e adapta muy bien a los climas fríos", explicaban a los mayores visitantes, que también pudieron contemplar otras especies vegetales como cactus o palmeras.